La animas o "El humilladero"

Antiguamente era costumbre colocar símbolos religiosos al borde de los caminos, es de origen pre-romano. Este fué construido por Demetrio Saiz a finales del siglo XIX, y colocado por un tal Viente Santiago.

 

Se utilizaba para rezar y depositar limosnas que las recogía los descendientes de Vicente Santiago y se las daban al cura para decir Misas de difuntos.

 

Los niños acostumbraban a jugar alrededor del mismo y subirse a su tejado.